Aquí, en Tierra de Nadie
Un grupo de mis estudiantes de primer año de Trabajo Social va a hacer una presentación sobre violencia carcelaria.
¿Razón de la selección? Facilidad de acceso a la información.
Uno de los estudiantes del grupo tiene un amigo en La Planta. Ese amigo acaba de ser condenado a 15 años de presidio por homicidio.
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Hoy tuvimos otra presentación. El tema era el consumo de drogas entre los adolescentes.
¿Lo más interesante de la exposición?
Un relato colectivo:
El jueves pasado estaban un grupo de estudiantes de mi clase acostados en Tierra de Nadie, “perdiendo el tiempo”. Se les acercó un vigilante. Les comentó que tuvieran cuidado con unos tipos en una moto jaguar naranja. Pocos minutos después los vieron pasar. El parrillero llevaba un bolso rojo de mujer. Arrebatado a su dueña, probablemente. El vigilante les había advertido a los estudiantes que el tipo de la jaguar naranja era un jíbaro que complementaba sus ingresos con algunos atracos.








Hmm, creo que en ese tema cabe de todo. He conocido Jibaros ‘noemadres, pero la mayoría que he visto han sido tipos de lo mas cool. Nadie pasa por alto la posibilidad de hacer un cliente nuevo.
Sino, Tierra de Nadie siempre fue un lugar que llamaba a todo tipo de Fauna, sobre todo la gente que andaba metida en la onda droguera. Supongo que ahí también estaba su atractivo.
Nada nuevo bajo el sol…
Comment por Krisis — February 17, 2008 @ 6:35 am
Ciertamente, nada nuevo en que haya jíbaros en Tierra de Nadie. Lo nuevo es que haya allí jíbaros tan uncool que se cobren la mercancía llevándose tu bolso.
Y los vigilantes, “bueno, ellos no son policías.”
Los chamos no podían creer que los vigilantes supieran que los tipos eran atracadores y se limitaran a pasar el dato. Más que no creerlo a mí me irrita. Otro día pasan y avisan: “tengan cuidado con esos jíbaros que son violadores”. Y así.
En mis tiempos, los jíbaros de Tierra de Nadie contaban cuentos interesantes y tocaban flauta. Eso era cool.
Comment por Iria — February 17, 2008 @ 9:29 am