Para ti
En los últimos días, vinieron unas trescientas personas, buscando cartas de amor.
Quizás alguno muy osado, habrá copiado unas líneas de la correspondencia. Quizás la mayoría se haya ido sin entender.
Aquí, queda otra carta, para alguien que entienda.
*
Te amo.
Lo digo así como el carajo de Vallejo, con tos y con miedo. Por lo menos con un cosquilleo en el diafragma que pone mas presión de la necesaria en mis pulmones.
Es imposible evitar la sensación de que estas palabras dirigidas a ti van a ser leídas por tantos otros, pero trato de que eso no altere el mensaje. A lo mejor esto es un romance colectivo. A lo mejor nuestras amigas y nuestros amigos han visto en mis errores un reflejo de su propia torpeza y han visto en tus palabras, en tu amor “que todo lo comprende, que todo lo perdona” un testimonio del poeta. Algo que ellos pueden creer porque saben la historia de lo que pasó aquí. Que irónico que lo virtual se convierta en lo creíble.
Tú eres ahora lo importante. Conozco tan poco de ti y al mismo tiempo siento que conozco mucho. Ese efecto dinámico me ha afectado profundamente. Tenía yo razón cuando te comparé con la pintura de Kandinsky o el teatro de Brecht.
Aquí nos encontramos. En este mundo virtual, entre gabarras de mierda, reinos ficticios, pleitos y mentaderas de madre; pero también entre poemas, humor, amapuches, buenos deseos y manos amigas. Aquí está la historia del primer amor cibernético en el cual todo un grupo participó. Una versión más real de entretenimiento de masas que Truman Show.








Entrar a su propio recinto para conversar con uno mismo; esa era la función principal del alma segun Agustin. Cuando creí en algo, en alguien, en aquel ahora, entré a mi propio recinto a decirte cosas que aunque no podías escuchar, era importante que te las dijera. Me acompañó la imagen de la calle de arena y el sabor a mar en el aire.
Solo en ese recinto de dialogo con uno mismo–donde no hay excusas, ni patrañas, ni máscaras–puede uno mirar al cielo y hablar con Dios. No el dios comiquita que camina sobre el agua y resucita muertos,sino el Dios que habita en Corintios 13.
Hace tiempo que Agustín escribió sus confesiones. Yo ahora me confieso, en este recinto, con esta creencia.
Comment por Carlos Elio — March 7, 2007 @ 12:23 am
Aquí estoy, empezando a leer a Plotino, a ver si entiendo como reencontrarnos en el uno.
Sobre el bien y el Uno.
Comment por Iria — March 9, 2007 @ 10:57 pm