Rulemanes para Telémaco

October 27, 2006

“Me siento bastante optimista”

En la casilla: Serendipity

Demasiada no-ficción últimamente. Demasiadas pequeñas conspiraciones contra ese proyecto, tan querido, de ser felices. Falta tiempo para hablar de ficciones. Y era de ficciones de lo que yo deseaba hablar cuando decidí iniciar este espacio. De esas mentiras que se les pueden contar a los feacios y de los modelos para armar. (Y, por supuesto, de las cosas que la gente que se sabe comportar nunca dice en público).

Ahora tengo varios libros pendientes para leer. 2666 a medias. Otras novelas breves, esperando ser leídas. Una novela, comenzada y abandonada hace ocho años, a la cual le va llegando el tiempo de la escritura. Cuestión de encontrarme una noche a solas con el computador, con ganas, y sin trabajo para la mañana siguiente. Cuestión de infraestructura para un monólogo que aspira a devenir diálogo. No es tan difícil. Luego de haber mantenido un proyecto en archivo durante un largo tiempo, si arranco una noche con ganas, será difícil que quede inconcluso.

Me hace falta escribir. Hará falta un lector.

Sólo uno es necesario, como bien sé. Uno desconocido que jugará a cooperar con el texto. Aunque yo nunca lo sepa. El lector lo sabrá.

De todos modos, en lo que respecta al estado de la novela, al futuro de la novela, me siento bastante optimista. Hablar de cantidad no sirve de nada cuando nos referimos a los libros; porque no hay más que un lector, sólo un lector en todas y cada una de las veces. Lo que explica el particular influjo de la novela, y por qué, en mi opinión, nunca desaparecerá como forma literaria. La novela es una colaboración a partes iguales entre el escritor y el lector, y constituye el único lugar del mundo donde dos extraños pueden encontrarse en condiciones de absoluta intimidad. Me he pasado la vida entablando conversación con gente que nunca he visto, con personas que jamás conoceré, y así espero seguir hasta el día en que exhale mi último aliento.

Me gusta esa intimidad. Intelectual. Ficticia. Posible. Me gustan esas conversaciones entre lecturas y escrituras.

A veces se puede tener la suerte de encontrar estas coincidencias, leyendo discursos de ocasión. Este corresponde a la aceptación del Premio Príncipe de Asturias, por parte de Paul Auster.

Lo leo, vía Triste, solitario y final.

October 19, 2006

El Oso ya no viaja en el Metro de Caracas

En la casilla: (eto ne)pravda
“En serio, marico, te voy a matar” era como un canto que se repetía una y otra vez. En algún lugar en el subconsciente, el criterio de auto-conservación me decía que ya no valía la pena.

Durante algunos días, David tomó cotidianamente el metro de Sabana Grande a Chacao. Al no tener conexión a internet en su hotel barato, encontró conveniente montar su oficina en el San Ignacio, donde disfrutaba de wifi gratuita.

“Ok, ok, ok.” Y le dejé mi bolso. El apretón alrededor de mi cuello se aflojó y las patadas en mi estómago y en mi espalda cesaron. Me subí los pantalones, me paré, y quedé asombrado por lo que vi. A sólo tres metros un grupo de 15 o 20 personas mirándome inexpresivamente como si yo fuera un programa de concursos. “¡Cómo que no me van a ayudar!” pedí, pero nadie se movió. Vi las sombras de los tres que me habían atacado corriendo hacia arriba por el pasillo. Comencé a perseguirlos y me di cuenta de que estaba descalzo.

No, aquí nadie ayuda.

“Era obvio que él no estaba armado”, tartamudeé. “Si solo una persona me hubiese ayudado, todavía tendría mi computador.”

Sólo hay una manera.

Apreté mis dientes con rabia y me rendí mientras el sargento me contaba sus cuentos favoritos de policías y ladrones y me aseguraba que tuve suerte de que no me apuñalaran. Me pasó una tarjeta con su número escrito en ella. “Cuando regreses a Venezuela, llámame y seré tu guardaespaldas personal. Es la única manera para los extranjeros en esta ciudad”.

October 16, 2006

Llamada al 171

En la casilla: Emergente, (eto ne)pravda

Lo vi el viernes pasado cuando iba al banco. Estaba sentado en la acera, comiéndose un pedazo de pan. Olía mal. Olía a mierda. Volví a verlo al regreso. Ya no comía. Estaba acostado en la acera; lo que quedaba del pan a un lado. Tenía los ojos vidriosos, la expresión ausente. Esta vez vi el charco de mierda que lo rodeaba. El hombre estaba enfermo. Tenía diarrea, evidentemente.

Llegué a la casa, busqué el número de emergencia. Sigue siendo el 171; pensaba que podría haber cambiado porque este país cambió definitivamente. Llamé y pedí una ambulancia.

El sábado no pasé por allí.

El domingo volví a pasar, camino del supermercado. Allí estaba el hombre, inconsciente o dormido. Allí estaba la mierda que lo rodeaba.

Al llegar al centro comercial, busqué al vigilante. Le conté lo que ocurría y le pedí que llamara a una ambulancia o a la policía. Otros dos hombres, escuchaban nuestra conversación. Debe ser Ibarra, dijeron entre ellos, cuando se los describí. Dijeron que ellos se hacían cargo.

De regreso a casa, con mis dos bolsas de pañales y cervezas y mi chamo de la mano, vi al hombre que seguía tirado en el mismo sitio. Como que no era Ibarra, por su mala suerte. Me devolví.

De venida había visto que también había un vigilante en el McDonald de la esquina. Me dijo que él había visto al hombre el día anterior, que no podía hacer nada. Él no tenía el teléfono de la policía, ni de ningún servicio de ambulancias. Alguien le había contado que al hombre lo habían botado del hospital cercano para que se muriera en la calle. No podía hacer nada, repitió y se fue.

No me quedó más que seguir para mi casa. Pensé pedirle al conserje que me ayudara, pero domingo es su día libre y él tampoco podría hacer nada. Volví a llamar al servicio de emergencia.

Esta mañana, cuando iba a llevar al niño al pediatra, pasé por allí en taxi. Me fijé. El hombre no estaba; hasta parecía que habían lavado la acera. Deben haber venido a atenderlo anoche; deben haber limpiado esta mañana, pensé.

De regreso del pediatra, cuando pasaba por el lugar, iba delante del taxi una camioneta de la Policía de Carabobo. Corneteó, insistentemente. Entonces, lo vi. A un par de metros del lugar, en una jardinera estaba tirado el hombre. No creo que haya podido arrastrarse hasta allí. La acera está libre y limpia. La Policía de Carabobo patrulla.

~

Un momento, antes de volver a los temas importantes: ¿Ustedes creen que debo volver llamar al 171 para pedir que socorran a este hombre?

¿Será que si vuelvo a llamar esta noche viene una ambulancia para llevarlo al hospital? ¿Será que viene la policía a limpiar la jardinera y se llevan el despojo al relleno sanitario?

October 2, 2006

Say no more

En la casilla: Ancho de banda
  • ¿Eres hombre o mujer?

Todos los pubis juntos

  • Descríbete

Pasajera en trance (Charly farfulla, Gustavo Ceratti canta)

  • ¿Qué sienten las personas cerca de ti?

Cerca de la revolución (MTV unplugged)

  • ¿Cómo te sientes?

Yo no quiero volverme tan loco (Video, en concierto)

  • ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?

Promesas sobre el bidet (MTV unplugged)

  • Describe tu actual relación amorosa

Alguien en el mundo piensa en mí

  • ¿Dónde quisieras estar ahora?

Buscando un símbolo de paz

  • ¿Cómo eres respecto al amor?

Necesito (Video, Luna Park)

  • ¿Cómo es tu vida?

Peperina (Serú Giran)

  • ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?

Curitas

  • Escribe una cita o frase famosa

Filosofía barata y zapatos de goma

  • Una despedida

Rezo por vos

~

El perfil-banda sonora tiene como intérprete a Charly García.

Todo sea por satisfacer la curiosidad de Aldán.

Una manera de comenzar con los rituales del mes.

~

Le paso la cadena del perfil musical a:

Techné

Vicente Ulive

Kira Kariakin

DD

Fernando Acevedo (quien no tiene bitácora, pero sí afición por la música y sentido del humor, así que le cedo el espacio necesario en los comentarios).

Por si a alguno no le quedó claro, la idea es contestar cada una de las doce preguntas con el título de un tema de un mismo intérprete.

~

Debo varios archivos de audio. Los iré colocando, en cuanto los consiga. (Ya saben, los discos quedaron en A2. Rebuscaré en la web).

October 1, 2006

En coma

En la casilla: Serendipity

Roger entró en coma el viernes a las 5:30 p.m. Puntual. Héctor nunca supo de qué se trataba el asunto, pero allí estuvo. La entrada de Zinnia tuvo un toque de dramatismo; me miró y dijo: “vine nada más para conocer cómo eres”. Pensé que se iría de inmediato. ¿Vendrían luego los sicarios? Para temerlo. Luego dijo que Bujanda quería ir para ver si yo era aquella o era otra. Alguien más había amenazado con ir. Perro que ladra no muerde.

To2Blogs casi monopoliza la conversación. Topocho tiene la idea de permitir armar grupos de afinidad dentro de la comunidad. Egg está más interesado en la idea de generar una nube de etiquetas con los temas que se están hablando en blogosfera venezolana. Podría ser una fuente muy rica para mi idea de análisis de la agenda de los bitacoristas venezolanos. Por supuesto, la idea de las nubes de etiquetas despertó el entusiasmo de Juliana, apasionada por el tema de la web semántica. Traté de meterles el gusanito de hacer un análisis de clusters con la lista negra y la lista de favoritos.

Dado que David Sasaki, el editor para América de Global Voices, era nuestro invitado de la tarde, no es sorprendente que hayamos hablado de las barreras y los puentes en la conversación mundial entre bitacoristas. David anda buscando un colaborador que se encargue de reportar periódicamente de qué se habla en la blogosfera venezolana. Estuvimos palabreando para el cargo a Topocho y a Luis Carlos, pero aún nadie se ha adueñado de la vacante. Si te interesa colaborar con Global Voices, avísame en los comentarios o mándale un correo directamente a David.

Zinnia Martínez nos contó que su trabajo con las bitácoras le trajo una llamadita de la Policía de Miranda. Tranquilos. No es necesario que se ponga a hacer un botón que diga: ¡Liberen a Zinnia, ya! La llamada del comandante de la Policía de Miranda fue para ofrecerle a Zinnia la responsabilidad de un proyecto de desarrollo bitácoras vecinales que puedan ser utilizadas por las comunidades para denunciar los problemas de seguridad y proponer soluciones. Ojalá se concrete el proyecto. Un paso hacia una acción policial coordinada por los ciudadanos.

En lluvia de ideas, surgió la propuesta de hacer una historia de la blogosfera venezolana, tarea que decidimos democráticamente encomendar a Luis Carlos Díaz. Tendrá que hacerlo en cuanto termine su tesis y aprenda a usar WordPress.

También hablamos de proyectos fuera de la red. Carlanga nos dio un teaser del largometraje que piensa rodar el próximo año. Conversación adobada con información de primera mano sobre los porteros del CNAC y los millones que entrarán en el sector próximo año.

Por ahí también viene rodando, ReLectura. No hablamos mucho sobre el tema, pero espero que haya otra oportunidad la próxima semana.

Topocho hizo un gran trabajo promocional para el Guateke Guaro, incluyendo recomendación especial de Los Henry Zakka, punk novelero. ¿Alguien sabe si el tren Puerto Cabello-Barquisimeto está funcionando? Llevaría a Telémaco, invitado no-sanguijuela, que no bebe caña sino Nesquick y helayo (si usted no puede descifrar lo qué es helayo, nunca ha tenido un cachorro de 2 años en una ciudad calurosa).

Ya casi sobre las despedidas, rompimos (rompió Luis Carlos) el secreto sobre el período de pruebas de Voces Latinas. Espero que para el próximo mes de diciembre tengamos bien armada esta comunidad de bitacoristas latinoamericanos y logremos expandir un poco más nuestras conversaciones locales.

Por supuesto, no faltaron en Coma, las dos interrogantes que le quitan el sueño a los venebloggers:

Y, sí, también hablamos mal de los medios masivos. ¿Acaso se puede hacer otra cosa después de dos minutos de La Hojilla y ese programa en el cual intrigan Quico y Carla Angola? Ni mencionar el otro Aló.

Ya de ida y entre nos, la aprendiz de Maga, ahora aprendiz de casamentera, soltó la propuesta de poner a circular entre las mamitas blogueras, la foto de David, quien sería un fuerte candidato al papito bloguero 2007, si lo reencauchamos en esta tierra de gracia. Las aspirantes deben estar dispuestas a llevar a David a bailar salsa al Maní y a discotequear en el pedacito de Caracas que nunca duerme, de ronda por los museos, al Ávila y al tour bolivariano con salida desde Puente Llaguno.

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