Dos clases de narraciones
Lanark no deseaba ser artista pero sentía la creciente necesidad de hacer alguna especie de trabajo, y para empezar un escritor sólo necesitaba papel y pluma. Además ya sabía algo de literatura, pues durante sus vagabundeos por la ciudad había visitado las bibliotecas públicas y había leído la cantidad suficiente de relatos como para saber que existían dos clases. Una clase era una especie de cine escrito, con un montón de acción y casi sin ninguna idea. La otra clase trataba de personas inteligentes y desgraciadas, personas que a menudo eran los mismos autores, personas que pensaban mucho pero no hacían gran cosa.
Alasdair Gray. «Lanark».








“Personas que pensaban mucho pero que no hacían gran cosa”.
Jajajaja.
Comment por arboltsef — July 11, 2006 @ 3:43 pm
¿Te ríes porque te reconoces?
Comment por Iria — July 11, 2006 @ 3:46 pm
Y es que finalmente es así, no? Si me vi reflejado un instante, me provocó mucha gracia.
A veces ocupo demasiado mi tiempo escribiendo y cuando me doy cuenta, no hice nada.
Aunque, ese ánimo de separar en dualidades… me hace pensar que le quita el desarrollo, un puente que puede existir entre la inacción y la acción.
Comment por arboltsef — July 13, 2006 @ 12:46 pm
Sí, Lanark ironiza con esa dicotomía de las narraciones. Algo que oscila es mucho más atractivo, más parecido a la realidad.
Alasdair Gray muestra en Lanark que es posible escribir novelas en las cuáles personas inteligentes hacen un montón de cosas sin sentido, piensan mucho, a veces son felices y a veces desgraciadas. Y el lector goza, mientras piensa un poquito.
Comment por Iria — July 13, 2006 @ 9:59 pm
Buscaré y leeré!
Comment por arboltsef — July 14, 2006 @ 1:26 pm