Rulemanes para Telémaco

May 2, 2006

Cayéndonos a ficciones en Caracas

En la casilla: Mundos posibles
¿Dónde están todos? ¿Por qué se fueron si todavía...

¡Tírate, Ricky, para que paren esta broma, no importa, 
yo te presto el dinero!

Pero si nos íbamos a divertir, ¿por qué se fueron, Carlitos, 
se pondrían bravos?

¡Tírate, hombre! Tírate que si no te mata, mira que ese es
un bruto.

No, Carlitos, tú no, ¿por qué te vas? No te vayas. ¿Qué importa si 
ellos se fueron?  Tenemos el dinero, ¿no? Tenemos el dinero y 
con eso...

Ya, ya se cayó, que le quiten a ese bruto de encima, Ricky, hijo, 
¿qué te pasa? Abre los ojos, no fue nada, una caídita, chico. 
Vamos y te brindo una cerveza, pues

Jesús Nieves Montero

‘El señor T asegura que la camioneta, de haber sido robada, habría aparecido porque se apaga en las curvas cuando el aire acondicionado está prendido. En cuanto al celular, su mujer lo dejó olvidado en la cocina antes de salir del apartamento. La tarde de su desaparición la señora Adriana salió con poco maquillaje y vestida de manera sencilla: blue jeans, sandalias marrones y t-shirt a rayas de distintas tonalidades de verde. El único detalle fashion que llevaba era una carterita de raso gris monografíada DKNY. Dice la señora María, la empleada doméstica que trabaja con la familia T desde hace ocho años, que la señora Adriana se despidió apurada diciendo que iba a llegar tarde. A ella le gusta ser puntual. Le dio un beso rápido a su niño de cuatro años. El pequeño le pidió Chocochitas y ella le prometió que si pasaba frente a un quiosco se las compraría. La señora T, antes de cerrar la puerta, aseguró que estaría en casa a más tardar a las ocho y media de la noche. Le pidió a la señora María que estuviera pendiente de que las niñas hicieran las tareas. Salió e inmediatamente volvió a entrar para avisar que a ella sólo le pusieran una ensalada en la cena. Dice la señora María que la señora está tratando de hacer dieta porque tiene un matrimonio la semana que viene y no le va a entrar el vestido. El caso es que esa fue la última vez que la vieron”.

Adriana Villanueva

Al cabo de unas semanas, el ilustre Romero llevó a los cincuenta locos que habían sanado a la Casa Presidencial. Lucían diferentes, parecían otros; estaban bañados, afeitados, preferían las ropas al desnudo, bebían whisky en lugar de orina, hablaban de política en vez de flores y degustaban sushi y sashimi, ajenos del todo a la coprofagia. Resultaron tan cuerdos e inteligentes, que el Presidente decretó que los cincuenta pasaran a formar parte del gobierno en distintos puestos de embajadas y nuevos ministerios. El ilustre Romero fue nombrado Primer Ministro.

Fedosy Santaella

Llegamos al Avispón primero que el Tuerto y Gerónimo, y nos sentamos sobre el capó. Creo que eran como las once de la noche. “No lo podía creer cuando la conocí”, dijo Paúl refiriéndose a su Estocolmo. “Era tan transparente, le dije, que si la miraba fijamente a los ojos podía mirarle la nuca al tipo que estaba sentado en la barra, detrás de ella. Ella se reía de esas cosas y riéndose era como luminosa, como si brillara, como si fuera a encenderse ahí mismo, frente a mí”.

Jorge Gómez Jiménez

Salvo por una pareja de obesos patibularios sentados al fondo del salón, el restaurante parecía reservado exclusivamente para nosotros. Viéndolo bien, los gordos eran un detalle más de la decoración del local. Todo parecía sacado de cuajo de un filme de ciencia ficción de los cincuenta. De las ventanas colgaban unas cortinas tornasoladas, similares a las que suelen encontrarse en las duchas de los moteles baratos. Abundaban las fotografías de alienígenas, enmarcadas y dispuestas con la corrección de un museo, también algunos “gadgets” (fue la palabra que usó Sótero) encriptados y adosados a las paredes. El sitio me hizo sentir peor. En una foto fija promocional creí reconocer a Walter Reed en Flying disc man from Mars, una película producida por Republic Pictures.

Salvador Fleján

~

Si te enganchaste con alguna de estas ficciones o quieres juntar más muestras del estilo de estos autores, te puedes dar un banquete en la Semana de la Nueva Narrativa Urbana.

Quince narradores más o menos jóvenes, hechos o reencauchados en Venezuela, urbanos y con vida. Lecturas, críticas y diálogos en un evento organizado por el Pen Venezuela y la Fundación Cultural Chacao. Centro Cultural Chacao, en El Rosal, todas las tardes a las 6:30 p.m., entre el lunes 22 y el viernes 26 de mayo 2006.

Una buena razón para viajar a Caracas, este mes.

~

PROGRAMA

Lunes 22

Jesús Nieves Montero (Caracas, 1977). Javier Miranda-Luque (Caracas, 1959). Rodrigo Blanco (Caracas, 1981). Presentación y comentarios: Antonio López Ortega.

Martes 23

Adriana Villanueva (Caracas, 1963). Roberto Martínez Bachrich (Valencia, 1976). Krina Ber (Polonia, 1948). Presentación y comentarios: Michelle Ascencio.

Miércoles 24

Fedosy Santaella (Puerto Cabello, 1970). Pedro Enrique Rodríguez (Maracay, 1975). María Ángeles Octavio (Caracas, 1964). Presentación y comentarios: Eduardo Liendo.

Jueves 25

Jorge Gómez Jiménez (Cagua, 1971). Iria Puyosa (Puerto Cabello, 1967). Carlos Villarino (Caracas, 1977). Presentación y comentarios: José Napoleón Oropeza.

Viernes 26

Enza García (Puerto la Cruz, 1987). Salvador Fleján (Caracas, 1966). Héctor Torres (Caracas, 1968). Presentación y comentarios: José Pulido.

8 Piolines »

URI para referencias: http://rulemanes.blogsome.com/2006/05/02/cayendonos-a-ficciones-en-caracas/trackback/

  1. ¡Buen viaje! Parece tremendo evento.

    Comment por Guillermo Parra — May 3, 2006 @ 2:03 am

  2. Saludos, Iria!
    Me llego la convocatoria por otro lado, qué bien! Encima, compartes mesa con uno de mis amigos y companeros, Carlos Villarino…
    Promete!
    Suerte con el evento.
    Ayn Rand? Como que no te surtio efecto… Bueno, no es tan grave…
    Saludos, V.

    Comment por vicente — May 3, 2006 @ 5:52 am

  3. Saludos Iria, nos veremos por allá.
    Qué sorpresa saber que eres de Puerto Cabello!

    Yo soy de allá, mi madre y mi hermano viven en Rancho Grande.

    Saludos.

    Comment por fedosy — May 3, 2006 @ 10:00 am

  4. Sí, Fedosy, yo sí sabía que somos del mismo pueblo. Yo pasé mi infancia en Rancho Grande, después nos mudamos a Cumboto, en donde todavía viven mis padres.

    Estoy revisando los trabajos que se pueden conseguir en la red de los compañeros del evento. Si alguien tiene enlaces a trabajos de Miranda-Luque y Rodrigo Blanco los agradezco, son los únicos de los cuales no conseguí nada. Ya vi que Villarino es una de las plumas estelares de Léxicos. Supongo que andaré en buena compañía.

    ¿Efecto de reconversión ideológica por la lectura de Rand? Sólo reconocer la estética y la psicología del “enemigo”. Creo que no salto la talanquera ni que me metan a Friedman intravenoso.

    Comment por Iria — May 3, 2006 @ 10:12 am

  5. Bueno, Iria, no es por hacer publicidad, pero en Ficción BReve se encuentran cuentos de ambos autores que te faltan. Ah, y muy creativa la promoción del evento. Los organizadores deberían contratarte para que manejes esa parte :-).

    Comment por Héctor Torres — May 5, 2006 @ 9:20 am

  6. Busqué en Ficción Breve, pero no hay enlaces a ningún texto de estos dos escritores desde sus fichas de autores. Ahora sí encontré los textos usando la herramienta de búsqueda en la página principal.

    Si a los organizadores les interesa una asesora de promoción y medios, avisen, y les hago una cotización de mis servicios. Honorarios solidarios. ;-)

    Comment por Iria — May 5, 2006 @ 10:08 am

  7. Bueno, la teoria economica de Rand es bastante cuestionable (la rebelion de Atlas lo trabaja mas a profundidad), pero creo que Fountainhead es excelente desde el punto de vista (1)artistico (o estético) pero sobre todo (2) desde la lectura del periodismo y su influencia en la sociedad.
    Ya hablaremos en otra entrada, pero me parece que simplemente reducir el libro a que de ahi sale la teoria de Friedman… Hmm. Lo veo mas complejo que eso (o mas bien soy de los que ve cosas buenas en lo malo y viceversa).
    Saludos!

    Comment por vicente — May 7, 2006 @ 5:28 am

  8. Claro, Vicente. Aún termino con Rand, pero justamente lo que más me interesa es su punto de vista ético/estético. También encuentro validez en las teorías individualistas.

    Lo de Friedman es una broma.

    Comment por Iria — May 7, 2006 @ 10:38 am

RSS para los comentarios en esta nota

Enlazalo

Líneas y saltos de página automáticos. No se mostrará la dirección de correo electrónico. HTML aceptado <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>



Anti-spam: Por favor, transcriba el código en la caja de texto.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Jay of onefinejay.com