First thing, we went to a bar down on Market Street and decided everything—that we would stick together and be buddies till we died.
Supongo que, en caso de haber leído las
noticias de Caracas, la
cita del poema de Ginsberg se habría limitado a retomar la cita de Jesús:
lamma sabachtani. No había leído las noticias y llegué a San Francisco, también vía Denver. Una cita concertada hace casi 18 años cuando leí
Los subterráneos, por primera vez. Como me gustan los juegos y los rituales privados (no los organizados por las jerarquías), en el vuelo leía
The subterraneans.
Llegué con hambre. Las búsquedas sucesivas de un restaurant y de una peluquería me dieron oportunidad para caminar por el centro de la ciudad. El caminar rápido, simultáneamente indiferente y atento, de las ciudades. Hasta me gustó el esfuerzo de caminar por calles empinadas. La nostalgia de quien vivió entre colinas y ahora vive en tierras planas.
… I telephoned the lawyers saying I was shipping out on the sailing ship Balclutha and wouldn’t be back until they tore down the Embarcadero Freeway along with the rest of petroleum civilization and the literary-industrial complex far from where I’m standing opposite Alcatraz…
Después de un paseo por el embarcadero, regreso al hotel. Me detengo a tomar una cerveza en un bar que anuncia en su marquesina una curiosa afiliación con
El Halcón Maltés. Las paredes están cubiertas por fotografías de músicos de jazz. En la barra, converso con el barman mexicano, quien pregunta por el teniente coronel.
Time to go home & cook supper & listen to
the romantic war news on the radio
El día siguiente está dedicado a
SEM. Aún no decido si iré a ver a Calder. Lo que si está decidido es el plan de la noche. Voy a caminar por las calles de los subterráneos, a tomarme algún trago en North Beach. Son cervezas en
Specs, rodeada de memorabilia beatnik y carteles Left Coast, 100% radicalismo naive. La fiesta es en
City Lights. Ferlinghetti, Ginsberg, Corso, Kerouac. Un imprevisto hallazgo: grupo dicotiledón / dicotyledonous group,
Trilce en edición bilingüe, vallejiano-inglés.
(Ver Album)
El domingo es mi día de turismo. Cioppino y merlot de Napa Valley, con vista a la bahía y ganas de estudiar desarrollo de software y programación, a ver si me quedo a vivir aquí. Voy a ver a las mecánicas celestes de Calder y Miró.
Como suele suceder, la visita al
San Francisco MOMA vale la pena por otra cosa que no es la exhibición estelar, la exhibición de
fotografía surrealista, en la cual destacan los trabajos de los
fotógrafos mexicanos.
In the Mexican Zoo
they have ordinary
American cows
El lunes, al final de la jornada de conferencias, decido que es mejor pasar de
talking the talk a
walking the walk. Así que cruzo la ciudad en metro para ir a Mission, a marchar con los inmigrantes.
Esos que nos harán a todos ciudadanos de San Francisco (y de donde a usted le de la gana de ser ciudadano).
Fantasize us no Samarkands. This is the New World. The spine of America runs deep down… “Think of it, boys, we’ll be rolling bean-bugging down the continent and over the rolling world”.