Rulemanes para Telémaco

March 9, 2006

Los desanudó

En la casilla: A través de espejos

Todo el mundo huye de mi corazón
Porque parece un cocodrilo. Todo el mundo dice
Que no soy un hombre sino un árbol derribado. Nadie sabe
Que entre mis ojos de niño y mi pecho cansado
Hay solamente musgo, llanto, flores indecibles,
Versos que parecen de oro puro
Y no son sino fragmentos de una estrella de papel.
No es culpa mía si estoy hecho de cristales amargos,
De irremediable ceniza y líquidos ardientes
Que se disputan mi ternura y sin cesar empujan
Dolorosas poleas, émbolos y ruedas escarlata.
Soy solamente un puñado de tierra que tropieza,
Un insolente juguete de cabellos negros
Y dientes amarillos. No es culpa mía
Si no parezco de carne y hueso, si bajo mi sombrero
Y mi pantalón gastado palpita un cielo puro,
Si todo el mundo dice que no amo a la gente
Porque me pongo una corbata y observo el firmamento,
O porque estoy hecho de sustancias aciagas,
De sonrientes materias que sollozan y sollozan
Y sollozantes materias que sonríen y sonríen.
Soy solamente un animal que escribe y se enamora,
Un laberinto de células y ácidos azules,
Una torre de palabras que nunca llega al cielo
Porque no toca ni se apoya en los luceros,
Sino en mi pobre corazón siempre en tinieblas,
Siempre en el fondo de un tintero,
Como si fuera un cocodrilo.

Jorge Eduardo Eielson

Al que quiere!

Mi traducción de la frase Al Que Quiere! es “To Him Who Wants It”, y siempre la he asociado con una figura en la cancha de fútbol: aquel que quiere que le pasen la pelota. Más aún, la asocio con un muchacho en particular, mayor que yo, en la escuela conmigo en 1898 en Château de Lançy, cerca de Ginebra, Suiza. Él era un buen jugador de fútbol, y me tomó bajo su protección, me metió en el equipo colegial. Su nombre era Suares, un español, y como yo era medio-hispano, había un lazo. Me dio su gorra de capitán cuando se fue, un gran honor. La frase me hace pensar en él, esperando la pelota en la cancha de fútbol, y pensar en mí. Estaba convencido de que nadie en el mundo de la poesía me quería, pero yo estaba resuelto a pasarle la pelota a quienquiera que la quisiera.

William Carlos Williams. I Wanted To Write a Poem.

~

La imagen del niño queriendo pasarle la pelota al jugador más hábil, ese que desde el mediocampo puede hacer el gol, puede ser un buen ejemplo de la capacidad que tuvo William Carlos Williams para hacer poesía con instantáneas cotidianas, sin darles ningún carácter simbólico, describiéndolas simplemente.

Williams estaba fuera del medio artístico. No tenía un puesto como académico humanista. Nunca estuvo cerca de la bohemia. No sé si ese fue un factor en su originalidad (T.S. Elliot también era un outsider, pero era el favorito de Pound).

WCW entendía que repetir a Whitman no podía ser una opción para los poetas estadounidenses de su generación. Su Kora in Hell propondría un camino de ruptura.

Lo que quería comentar es mi admiración por ese deseo de William Carlos Williams de encontrar un punto de ruptura y querer pasárselo a otros poetas más hábiles para que hicieran gol. Pareciera que nadie tomó el pase. Pero era gol.

This Is Just To Say

I have eaten
the plums
that were in
the icebox

and which
you were probably
saving
for breakfast

Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold

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