Mi traducción de la frase Al Que Quiere! es “To Him Who Wants It”, y siempre la he asociado con una figura en la cancha de fútbol: aquel que quiere que le pasen la pelota. Más aún, la asocio con un muchacho en particular, mayor que yo, en la escuela conmigo en 1898 en Château de Lançy, cerca de Ginebra, Suiza. Él era un buen jugador de fútbol, y me tomó bajo su protección, me metió en el equipo colegial. Su nombre era Suares, un español, y como yo era medio-hispano, había un lazo. Me dio su gorra de capitán cuando se fue, un gran honor. La frase me hace pensar en él, esperando la pelota en la cancha de fútbol, y pensar en mí. Estaba convencido de que nadie en el mundo de la poesía me quería, pero yo estaba resuelto a pasarle la pelota a quienquiera que la quisiera.
William Carlos Williams. I Wanted To Write a Poem.
~
La imagen del niño queriendo pasarle la pelota al jugador más hábil, ese que desde el mediocampo puede hacer el gol, puede ser un buen ejemplo de la capacidad que tuvo William Carlos Williams para hacer poesía con instantáneas cotidianas, sin darles ningún carácter simbólico, describiéndolas simplemente.
Williams estaba fuera del medio artístico. No tenía un puesto como académico humanista. Nunca estuvo cerca de la bohemia. No sé si ese fue un factor en su originalidad (T.S. Elliot también era un outsider, pero era el favorito de Pound).
WCW entendía que repetir a Whitman no podía ser una opción para los poetas estadounidenses de su generación. Su Kora in Hell propondría un camino de ruptura.
Lo que quería comentar es mi admiración por ese deseo de William Carlos Williams de encontrar un punto de ruptura y querer pasárselo a otros poetas más hábiles para que hicieran gol. Pareciera que nadie tomó el pase. Pero era gol.
This Is Just To Say
I have eaten
the plums
that were in
the icebox
and which
you were probably
saving
for breakfast
Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold