El espíritu que siempre niega
Mefistófeles: - Dígote modestamente la verdad. Si el hombre, ese pequeño mundo extravagante, se tiene de ordinario por un todo, yo soy una parte de aquella parte que al principio era todo; una parte de las Tinieblas, de las cuales nació la Luz, la orgullosa Luz que ahora disputa su antiguo lugar, el espacio a su madre la Noche. Y a pesar de todo, no lo ha conseguido, pues por mucho que se afane, se halla fuertemente adherida a los cuerpos; emana de los cuerpos, embellece los cuerpos, y un simple cuerpo la detiene en su camino. Así, espero que no durará mucho tiempo, y que con los cuerpos desaparecerá.
Fausto. Goethe. (Trad. José Roviralta)
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En alguna parte de cada uno de nosotros vive y actúa Mefisto. Algo así dice el general-ministro, refiriéndose al pueblo alemán. Podría referirse a cualquier otra nación. En realidad, se refiere a cualquier ser humano. A la atracción de la negación del amor, el cero, en nuestras vidas.
La soledad del individuo centrado en sus propias metas, sin vacilar ante los daños que sufren otros a su alrededor, es el tema esencial de Mephisto. No el pacto con el diablo a cambio del gran tiempo, como fácilmente se puede pensar, sino el vivir sin preocuparse por los otros, incluso si esa renuncia sólo compra una recompensa mediocre.
Esta es la tercera vez que veo la película István Szabó, nunca he leído la novela de Klaus Mann. Tendré que hacerlo.
Dado mi desinterés por los elementos biográficos que rodean las obras de ficción, no es raro que nunca haya sabido que el personaje Hendrik Höfgen tuvo una representación perfecta en la realidad de Alemania en los años 30.
Anoche, antes de dormir, leí sobre Gustav Gründgens. Incluso sus detractores dicen que nunca hubo mejor Mephisto sobre las tablas. Su actuación está en video. Tendré que perseguirla.








Decía Goethe que la mejor estrategia del diablo s hacer creer que no existe.
Comment por K. — February 13, 2006 @ 6:38 pm
La estética me recuerda los mntajes teatrales en los 80 de Lindsay Kemp :)
Comment por Johnymepeino — February 13, 2006 @ 9:36 pm
El Fausto de Mann es una de mis obras más amadas, lo que me hace verme como una de esas que se deleita en la playa leyendo el Ulises de Joyce… En fin, creo que nunca un mito me ha atraído tan fuertemente como este, porque es la tragedia de la modernidad, el individualismo no sin límites sino que rebasa otros límites, los de otros egos, y la profunda soledad que es su epílogo… Nunca el diablo ha sido tan fascinante ni tan poca cosa como con Fausto.
Comment por holanda — March 2, 2009 @ 4:07 pm
Justo acabo de publicar un artículo largo sobre el Doktor Faustus en Zona Moebius.
A tiempo para relecturas y nuevas conversaciones.
Comment por Iria — March 12, 2009 @ 8:42 pm