En un lugar de La Mancha…
Creo que es el inicio de novela más famoso, citado con frecuencia incluso por quienes nunca han abierto un ejemplar de esta obra. Así que ofrece un buen pórtico para invitarlos a elaborar la lista de los cien mejores inicios de novela en la literatura hispanoamericana.
Tomo la idea de Caribbean Beat, que presenta una lista de los diez mejores inicios en la literatura de las Indias Occidentales (el caribe angloparlante). Lamento no haber leído ninguna de las novelas que menciona Nicholas Laughlin; pero no me sorprende. De estos vecinos, solo sabemos que tocan zoca, calypso y otro ritmos que se bailan en el Carnaval.
Caribbean Beat toma la idea del American Book Review, que presenta una lista de las cien mejores primeras líneas de novelas.
Las cinco primeras novelas en esa lista:
Call me Ishmael. —Herman Melville, Moby-Dick (1851)
It is a truth universally acknowledged, that a single man in possession of a good fortune, must be in want of a wife. —Jane Austen, Pride and Prejudice (1813)
A screaming comes across the sky. —Thomas Pynchon, Gravity’s Rainbow (1973)
Many years later, as he faced the firing squad, Colonel Aureliano Buendía was to remember that distant afternoon when his father took him to discover ice. —Gabriel García Márquez, One Hundred Years of Solitude (1967; trans. Gregory Rabassa)
“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo” – Cien años de soledad.
Lolita, light of my life, fire of my loins (lions). —Vladimir Nabokov, Lolita (1955).
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Para comenzar a armar la lista hispanoamericana dejo cinco.
“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”. Pedro Páramo. Juan Rulfo (1955)
“Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne…”. El túnel. Ernesto Sabato (1948)
“Con un Final de Muerte Académica: presentación en el arte, y en la vida, de un uso sabio de la Ausencia, equivalencia voluntaria de dulcificada muerte”. Museo de la novela de la Eterna. Macedonio Fernández (1967 – Escrita a los largo de varias décadas, comenzando en los ´20).
“Showtime! Señoras y señores. Ladies and gentlemen. Muy buenas noches, damas y caballeros, tengan todos ustedes. Good-evening, ladies & gentlemen. Tropicana, el cabaret MAS fabuloso del mundo…” Tres tristes tigres. Guillermo Cabrera Infante (1967) Buena cosecha la del ´67, siempre lo recuerdo.
“La mañana del día en que lo iban a matar, Santiago Nassar…” Crónica de una muerte anunciada. Gabriel García Márquez (1981). Esta la cito de memoria, no tengo el libro en casa; quien lo tenga, por favor, corrija y complete. En todo caso, recuerdo que me gustó más este comienzo que el de Cien años de soledad.
Me habría encantado incluir Piedra de Mar, mi novela venezolana favorita. Pero el comienzo de la novela de Massiani, no está precisamente entre los más memorables. “Carolina, Marcos y yo estábamos cogiendo sol. Teníamos un rato largo echados en la arena y yo me sentía muy bien. Creo que es muy fácil sentirse joven y feliz en la playa” (1968)








Me encantan esos comienzos donde se incluye el futuro, los de Gabo son clásicos. Haré mi tarea y trataré de proponer algunos!
Comment por Marta Beatriz — February 1, 2006 @ 4:51 pm
También me gustan las novelas que empiezan por romper con ese culto al final sorpresa.
Al decir desde el principio lo que va a pasar, subrayan que lo importante no es lo qué se narra sino como es narrado.
Espero tus contribuciones a la lista, Marta Beatriz. (Ya arreglé el problema de la página y mudé tu comentario a donde corresponde).
Comment por Iria — February 1, 2006 @ 4:56 pm
Los inicios de Nabokov me parecen memorables, sobre todo el de Risa en la oscuridad.
Comment por Portnoy — February 1, 2006 @ 6:25 pm
Creo que es el tipo de lista que vale la pena hacer, Iria.
Se me ocurre esto, mientras tanto:
“Yo, Ceferino Quiñónez, de edad flexible y renuente al control del almaque, maestro de vocación y por innata incapacidad para el respetable ejercicio de la contabilidad y técnicas afines….”
Eduardo Liendo (1973). El Mago de la cara de Vidrio.
Y sobre todo este clásico Cortazariano, claro, al que de todos modos cito de memoria:
“Sí, pero quién nos curará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer por la rue de Huchette…”
Por cierto: me gusta la errata de lions por loins que da una toda una belleza de versión libre para el comienzo de Lolita: “fuego de mis leones”. Difícil imaginar una imagen más adecuada para comenzar un viaje junto a Humbert Humbert. Digno de las permutaciones de Cortázar.
Comment por rodrigo coll — February 1, 2006 @ 6:35 pm
Estoy segura de haber leído “fire of my lions” en más de un escrito sobre los 50 años de Lolita. Pero, verifiqué y el original dice “fire of my loins” En mi edición en español, traducen “entrañas”.
Hago la corrección.
Agrego a la lista El mago… y Rayuela, leída según el tablero y no según la numeración de las páginas.
No he leído, Risa en la oscuridad, otra de Nabokov en la lista de pendientes.
Comment por Iria — February 1, 2006 @ 7:08 pm
El de 100 años de Soledad es insuperable. Conjuga todos los tiempos posibles. Es probablemente uno de los mejores comienzos de toda la literatura universal.
Comment por LuisMa — February 1, 2006 @ 8:22 pm
Qué post más sabroso. Aquí traigo algunos inicios de novela.
Boris Vian, en Con las mujeres no hay manera: “Para empezar, esto de los bailes de disfraces es algo que debería estar prohibido”.
Henry Miller, en Trópico de Cáncer: “Una vez que has entregado el alma, lo demás sigue con absoluta certeza, incluso en pleno caos”.
De Cortázar se ha citado aquí Rayuela; podría citarse casi toda su obra. Pero uno de sus libros más extraños, Libro de Manuel, tiene un inicio que ya adelanta cuán extraño será lo demás: “Por razones obvias habré sido el primero en descubrir que este libro no solamente no parece lo que quiere ser sino que con frecuencia parece lo que no quiere, y así los propugnadores de la realidad en la literatura lo van a encontrar más bien fantástico mientras que los encaramados en la literatura de ficción deplorarán su deliberado contubernio con la historia de nuestros días”.
Pero creo que el comienzo de novela que más me ha marcado ha sido el de La metamorfosis, de Franz Kafka: “Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto”. Esto realmente removió todas mis ideas de lo que es la literatura.
Bonus track: no es la primera frase, pero sí está en la introducción que Hermann Hesse escribió a El lobo estepario refiriéndose a Harry Haller: “Él había pensado más que otros hombres”.
Comment por Jorge Gómez Jiménez — February 2, 2006 @ 12:10 am
Me alegra que te lo estés saboreando, Jorge.
Aunque la propuesta era de novelas hispanoamericanas, de lo contrario se habrían visto por allí mis alemanes favoritos.
Magnífica la frase inicial del Trópico de Capricornio (no de Cáncer), aunque a mí Miller nunca me ha terminado de convencer.
Por supuesto, el inicio de La metamorfosis es un clásico, pero siempre se discutirá si es una novela corta o un cuento largo, o algún otro género.
Me encanta que propongas el inicio de Libro de Manuel, novela que cada día me gusta más. La frase además de buena es auténtica. Siempre quedo insatisfecha y fascinada por todas las posibilidades de entrelazar ficción y compromiso político que ofrecen los animales polares y los hongos.
Comment por Iria — February 2, 2006 @ 12:31 am
Ooops… :)
Comment por Jorge Gómez Jiménez — February 2, 2006 @ 1:23 am
No seré yo quien niege la habilidad verbal de GGM. Cien años de soledad es sin duda la obra perfecta en el estilo de GGM.
Ese reconocimiento, no es obstáculo para que siga prefiriendo Crónica de una muerte anunciada. Cuestión de gusto.
Igual caben dos GGM en una lista de 100, como caben dos Cortázar.
Comment por Iria — February 2, 2006 @ 1:39 am
Iria
Iria
Iria
eres enorme
Eso debería bastar como agradecimiento, como empatía, como guiño.
A mis ojos sueles llegar oportuna y precisa, siempre como provocación.
Coincido en dos: Rulfo y Cabrera Infante, Pedro Páramo y Tres Tristes Tigres…
Gracias
Comment por aldán — February 2, 2006 @ 1:58 am
“Érase una vez un hombre llamado Albinus, que vivía en Berlín, Alemania. Era rico, respetable, feliz. Un día abandonó a su mujer por una amante joven; amó; no fue amado; y su vida acabó en un desastre.
Éste es el cuento, en suma, y podríamos haberlo dejado aquí si no fuera por el interés y el placer de narrarlo.Pues aunque basta el espacio de una lápida para contener, encuadernada en musgo, la versión abreviada de la vida de un hombre, los detalles siempre se agradecen”
Nabokov, Risa en la oscuridad; Traducción de J. Calzada
Comment por Portnoy — February 2, 2006 @ 7:03 am
me encantan los comienzos!!!!!
te mando uno de la que considero una de las mejores novelas de los ultimos tiempos: Los detectives salvajes de Roberto Bolaño
“He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciaciòn. Mejor asì”
Comment por aprendiz de maga — February 2, 2006 @ 7:42 am
Cortázar en Munich
Trackback por JorgeLetralia — February 2, 2006 @ 8:07 am
Este apunte y la lista que resultará de él le va a encantar a los universitarios que conozco (y son muchos).
Son estupendas citas y no hace falta leer sino “el principito”.
Comment por Eloy — February 2, 2006 @ 10:45 am
Dos comienzos:
“La muy puta conducía a toda velocidad.” - Es la primera frase de la primera novela de Roberto Bolaño, escrita en colaboración con Antonio García Porta: “Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce” (1984).
“Aquí se aprende muy poco, falta personal docente y nosotros, los muchachos del Instituto Bejamenta, jamás llegaremos a nada, es decir que el día de mañana seremos todos gente muy modesta y subordinada.” - Comienzo de “Jakob von Gunten”, la obra maestra de Rober Walser.
Comment por Paco García — February 2, 2006 @ 1:10 pm
Aldán, recuerdo un texto tuyo que comenzaba parafraseando ese “Vine a Comala…”. El placer que me dio el pequeño libro que llegó por correo, como secuela de ese mensaje, me autoriza para volver a pedirte que dejes de procastinar.
Agrega un inicio de novela a esta lista. Llevamos 11 y queremos que llegar a 100.
Después de agregar una novela a la lista, escribe 43 cuentos para que el Árbol no se sienta sólo y escribe la gran novela de Ciudad de México. Contamos contigo.
;-)>
Comment por Iria — February 2, 2006 @ 3:05 pm
Estaba segura de que Bolaño no tardaría en aparecer por aquí, por eso dejé fuera Los detectives salvajes y preferí el Museo….
No he leído Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, pero el titulo es verdaderamente tentador. Tengo que regalarme unas vacaciones con las obras completas de Bolaño.
Comment por Iria — February 2, 2006 @ 3:49 pm
Más comienzos, esta vez los dos de novelas hispanoamericanas:
“Antes que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la Violencia.” - “La vorágine” (1924), de José Eustasio Rivera.
“Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro.” - “La invención de Morel” (1940), de Adolfo Bioy Casares.
Comment por Paco García — February 2, 2006 @ 3:59 pm
Y necesito otras vacaciones para Nabokov. Lolita me gustó, como a todo el mundo (es decir mi mundo), pero la novela suya que realmente me impactó fue The Real Life of Sebastian Knight (gracias Kira).
Esta cita que aportas, Portnoy, ya me tienta, porque coincido en eso de que el interés y el placer de narrar es lo que hace que valga la pena una novela; no la trama, no hay nada excitante en hurgar en la vida privada de gente que no existe.
Comment por Iria — February 2, 2006 @ 4:18 pm
Humildemente, dolcissima, pretendo incluir dos inicios en tu lista:
1) Me gustaría llegar a viejo para contar todos los sueños del mundo, o no haber nacido para contar todas las quimeras.
(”Breve combate de inoportuna muerte”, de Agustín Jiménez. Verdehalago, 1999)
2) - Ponga usted la mula de doses, mi estimado poeta: a un hombre de una magnitud espiritual como la suya no le va hacerse pendejo -dice Pioquinto Manterola sonriendo.
(”Sombra de la sombra”, de Paco Ignacio Taibo II. Planeta, 1986)
Un gran abrazo.
Comment por Fer — February 2, 2006 @ 8:27 pm
Hola Iria, tu post es muy interesante porque en una frase el autor capta la atención y nos envuelve en su pluma; aunque en esta oportunidad me viene a mi mente todo lo contrario a lo que propones en tu post y es el patético lugar común de muchos estudiantes de bachillerato y universitarios que en la introducción de algún trabajo, monografía o investigación inician con: “por medio de la presente…”. Saludos
ruurmo…flickr
Comment por ruurmo — February 2, 2006 @ 9:04 pm
No sé por qué, pero me encanta el comienzo de “Rayuela” de Cortázar:
“¿Encontraría a La Maga?”
Comment por Georgia/Caribbean Free Radio — February 2, 2006 @ 9:59 pm
Georgia, ya habrás notado que Cortázar es favorito de la casa. Así que anotamos Rayuela por partida doble, por el inicio formal como lo propones tú y por el inicio del tablero como lo propuso Coll.
Aprovecho para darte las gracias, puesto que fue tu nota en Global Voices la que me descubrió la lista de Caribbean Beat y la de American Book Review.
Comment por Iria — February 2, 2006 @ 10:28 pm
Que buenos estos posts. Uno de mis favoritos comienzos es:
“People are afraid to merge on freeways in Los Angeles.” (Bret Easton Ellis, Less Than Zero, 1985)
Comment por Guillermo Parra — February 2, 2006 @ 11:45 pm
No le compro su humildad, don Fer. Pero, si le compró sus inicios, especialmente ese de Agustín Jiménez; otro en la lista de los que tengo ganas de leer.
Bret Easton Ellis va mucho más adelante en la cola de pendientes. A ver si te animas con una recomendación en español, Guillermo.
La frase de La vorágine es demasiado romantica para mi gusto. Aunque dudo que ese sea el inicio de la novela. ¿Acaso no comienza con la carta de José Eustasio Rivera para el ministro?
Comment por Iria — February 3, 2006 @ 12:59 am
Iria
Me abruma… no quiero echarlo a perder, sólo eso: me abruma, me honra… en fin.
Dejo de procastinar en al menos uno de sus tres postulados.
Si tuviera que agregar un solo comienzo a la lista de 100, sería este:
“Quiero que me cojan todo el día y toda la noche. Lo dijo, eso fue lo que dijo. De regreso del baño, mirándonos a Anselmo y a mí acostados aquí en la cama y que la mirábamos también. Huelo a ella; todo huele a ella. Desnuda en el marco de la puerta. Alzó los brazos y era como si quisiera borrarse por completo. Pero su cuerpo no la dejaba.”
La novela es Crónica de la Intervención, de Juan García Ponce.
A sus pies
Comment por aldán — February 3, 2006 @ 4:35 am
Hola, Iria.
Abres un nuevo debate: ¿dónde hay que considerar que comienza una novela? En mi opinión, hay que descartar tanto el título, como los prólogos (la carta al ministro de “La vorágine” aparece como tal), las dedicatorias, las citas (también al comienzo de “La vorágine” aparece, como cita, en cursiva y letra pequeña, un fragmento de una carta de Arturo Cova). La novela, para mí, comenzaría con la primera frase del primer capítulo, parte o secuencia narrativa.
La frase de “La vorágine” es demasiado romática, como dices. Pero para mí es uno de sus mayores aciertos: no creo que la novela sea romántica, sino una parodia del romanticismo, conseguida a través de la voz narrativa de un personaje que sí tiene una mentalidad y un estilo totalmente romántico, tan excesivos que ni el autor ni el lector comparten.
Comment por Paco García — February 3, 2006 @ 10:10 am
He vuelto a repasar todas las aportaciones de tus lectores, Iria, y me extraña no encontrar el comienzo de “El señor Presidente”, de Asturias:
“… ¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre! Como zumbido de oídos persistía el rumor de las campanadas a la oración, maldoblestar de la luz en la sombra, de la sombra en la luz. ¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre, sobre la podredumbre! ¡Alumbra, lumbre de alumbre, sobre la podredumbre, Luzbel de piedralumbre! ¡Alumbra, alumbra, lumbre de alumbre… alumbre…, alumbre…, alumbra…, alumbra, lumbre de alumbre… alumbra, alumbre…!”
Comment por Paco García — February 3, 2006 @ 10:18 am
Paco, yo diría que una novela comienza cuando comienza la ficción. En el caso de La vorágine, tanto la cita de Cova como la carta de J.E. Rivera son parte de la ficción. ¿O me equivoco y son reales?
De todos modos, me contenta que el pretexto de esta lista nos sirva para hablar de esta novela que va quedando olvidada; injustamente creo. No la tengo muy fresca en la memoria, pero coincido en que hay en La vorágine algo de parodia tanto del romanticismo como de la novela de la tierra (Gallegos de nuestro pesares), conviviendo con esas densas descripciones de la selva.
Comment por Iria — February 3, 2006 @ 11:20 pm
Contenta y sorprendida porque llevamos 18. Algunas de verdad deslumbrantes como El señor Presidente; aunque no me gusta Asturias, pero ese inicio es muy bueno.
Por cierto que hay un escritor que tiendo a asociar con Asturias y que me extraña no haya aparecido todavía.
También contenta de descubrir escritores para mí desconocidos como este Juan García Ponce, que nos presenta Aldán.
Comment por Iria — February 4, 2006 @ 12:55 am
¿18 con Juan García Ponce?, bien.
El fin de semana aprovecho para mandarte algo de este escritor veracruzano.
Por lo pronto, punzado por tu iniciativa he colocado un texto con otros siete inicios de novela:
La paloma, el sótano y la torre, de Efrén Hernández
Corazón tan blanco, de Javier Marías
Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas
La última escala del tramp steamer, de Álvaro Mutis
El apando, de José Revueltas:
La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes
Farabeuf, de Salvador Elizondo
Sugeriría que colocaras la lista en algún post (o donde tú gustes) para así poder darle seguimiento, incluso enlazarla.
En recuerdos inútiles cito las líneas de las obras aquí enumeradas.
Muchos besos Iria, gracias por invitar y compartir
Comment por aldán — February 4, 2006 @ 2:43 am
Hola, Iria.
Continúo un poquito el debate.
Si aceptamos que una novela comienza cuando comienza la ficción, “El Quijote” no comienza con “En un lugar de la Mancha…” El “Prólogo” de “El Quijote” es un puro cuento: narra una falsa anécdota, como recordarás, entre el autor y un amigo que le aconseja cómo hacer un buen prólogo. A continuación, entre el prólogo y la famosa frase, se sitúan un conjunto de poemas atribuidos a Urganda la Desconocida, Amadís de Gaula, Orlando Furioso…: de nuevo pura ficción.
Creo que el lector tiende a considerar estos prólogos, citas y textos apócrifos, como un aparato textual, que enmarca la narración; y a recordar como la frase inicial la que da comienzo al primer capítulo.
Comment por Paco García — February 4, 2006 @ 5:48 am
Llegué tarde, lo siento.
“Años atrás, que podían ser muchos o mezclarse con el ayer en los escasos momentos de felicidad, ella había estado en la habitación del hombre.” –Tan triste como ella, Juan Carlos Onetti.
No sé “Tan Triste” cuente como novela, algunos dicen que es cuento, otros que es novela corta.
Y mi lectura actual, “Palinuro de México”, me parece un excelente libro. Empiza así:
“La ciencia de la medicina fue un fantasma que habitó, toda la vida, en el corazón de Palinuro.” –Palinuro de México, Fernando del Paso.
Realmente, por su sutileza y por mantenerse como un recuerdo en la punta de la lengua durante todo el texto, me parecen memorables.
Comment por arboltsef — February 8, 2006 @ 5:04 pm
me encantan las listas y rankings en general, sin embargo éste me ha parecido extraordinario y muy interesante. Voy a pensar en algún gran comienzo :razz:
Comment por K. — February 8, 2006 @ 6:33 pm
No llegas tarde, Árbol; aún falta bastante para que lleguemos a 100. Además llegas bien acompañado, con Onetti que ya hacía falta. Y con Palinuro, que para mí es puro principio, porque nunca lo terminé de leer.
Comment por Iria — February 9, 2006 @ 1:05 am
La heroica ciudad dormía la siesta…
para mí el principio de la Regenta de clarín, es uno de los grandes principios de la historia.
Comment por K. — February 9, 2006 @ 11:41 am
Va mi contribución para llegar a los cien. Siempre las ciudades. Y la memoria.
De ‘La Revolución es un sueño eterno’ de Andrés Rivera.
Escribo: un tumor me pudre la lengua. Y el tumor que la pudre me asesina con la perversa lentitud de un verdugo de pesadilla.
¿Yo escribí eso, aquí, en Buenos Aires, mientras oía llegar la lluvia, el invierno, la noche? Escribí: mi lengua se pudre. ¿Yo escribí eso, hoy, un día de junio, mientras oía llegar la lluvia, el invierno, la noche?
Y ahora escribo: me llamaron –¿importa cuándo?– el orador de la Revolución. Escribo: una risa larga y trastornada se enrosca en el vientre de quien fue llamado el orador de la Revolución. Escribo: mi boca no ríe. La podredumbre prohíbe, a mi boca, la risa.
Yo, Juan José Castelli, que escribí que un tumor me pudre la lengua, ¿sé, todavía, que una risa larga y trastornada cruje en mi vientre, que hoy es la noche de un día de junio, y que llueve, y que el invierno llega a las puertas de una ciudad que exterminó la utopía pero no su memoria?
Comment por Patricia L. Boero — February 24, 2006 @ 9:22 am
Yo la pondría de número uno en la lista.
Tengo que leer La Revolución es un sueño eterno. Aunque casi da miedo leer un libro con tanta intensidad. ¿Es así hasta el final?
Comment por Iria — February 24, 2006 @ 1:25 pm
Una sugerencia para la lista:
“El hombre era alto y tan flaco que parecía siempre de perfil”. (Mario Vargas Llosa, La guerra del fin del mundo)
Saludos.
Comment por bardamu — February 24, 2006 @ 3:27 pm
Ya hacía falta un inicio risueño.
Comment por Iria — February 24, 2006 @ 3:33 pm
Hola Iria
será número uno para la próxima tanda que recopiles. Yo creo que precisamente tú no deberías perderte de leer a Rivera. Para mí es un ‘descubrimiento’. Y rara vez tengo la impresión de un ‘descubrimiento’ en materia de narrativa. Ya comentaremos sobre ‘La Revolución…’. Es intensa sí. La intensidad no está en la ‘trama’ sino en la operación que Rivera realiza sobre el lenguaje.
Comment por Patricia L. Boero — February 25, 2006 @ 4:22 am
Sí más que una trama, se presiente una sensación de podredumbre. Algo familiar para los habitantes de mi ciudad. Y el lenguaje es de iluminaciones (no de iluminados).
Gracias por la cita.
Gracias por la casa.
Comment por Iria — February 25, 2006 @ 1:56 pm
Llegaremos a las cien.
Voces daba el bárbaro Corsicurvo a la estrecha boca de una profunda mazmorra, antes sepultura que prisión de muchos cuerpos vivos que en ella estaban sepultados, y, aunque su terrible y espantoso estruendo cerca y lejos se escuchaba, de nadie eran entendidas articuladamente las razones que pronunciaba sino de la miserable Cloelia, a quien sus desventuras en aquella profundidad tenían encerrada.
Los trabajos de Persiles y Siguismunda, Miguel de Cervantes
Comment por Portnoy — February 25, 2006 @ 4:08 pm
Evidentemente era Sigismunda… lo siento.
Otro:
No debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias ni hacer que la gente recuerde a seres que jamás han existido ni pisado la tierra o cruzado el mundo, o que sí pasaron pero estaban ya medio a salvo en el tuerto e inseguro olvido. Contar es casi siempre un regalo (…)
Javier Marías, Tu rostro mañana, 1.- Fiebre y lanza
Comment por Portnoy — February 25, 2006 @ 4:12 pm
Contribuyo a la causa (usted sabe que puede contar conmigo)
Aunque mi página siga caída (me alejan la paz).
Alimento el artículo:
El inicio del libro que me leí ayer. Excúsenme, no es ficción, pero es estremecedor.
“No nacimos pa’ semilla. La cultura de las bandas juveniles en Medellín”, de Alonso Salazar.
“Sobre la luna redonda se dibuja la silueta de un gato sin cabeza que cuelga amarrado de las patas. En el piso, en una ponchera, se ha recogido la sangre. Ahora sólo caen gotas de manera intermitente y pausada. Cada gota forma, al caer, pequeñas olas que se crecen hasta formar un mar tormentoso. Olas que se agitan al ritmo del rock pesado que se escucha a todo volumen. A un lado está la cabeza, que todavía mira con sus ojos verdes y luminosos. Quince personas participan en el ritual. Al fondo está la ciudad”.
Comment por LuisCarlos — February 25, 2006 @ 5:36 pm
Usted también puede contar conmigo, camaradita: no hasta dos ni hasta tres (como dice ese poeta que no me gusta, pero al cual siempre cito, porque tengo su frase en un pisapapeles que me regalaron hace 20 años).
La crónica de la violencia se escribe hermosa en “No nacimos pa’ semilla”. No es ficción. Preguntele a cualquier chamo que haya salido de Metrallo, del Medellín del No futuro.
O de Los setentas en El Valle, o Santa Rita en Petare.
Hace falta tu periodismo de paz. Cuidese cuando camine por la Baralt. Pero, no deje nunca que el miedo le impida caminar por cualquier calle y a cualquier hora. “No nacimos pa’ semilla”.
Comment por Iria — February 25, 2006 @ 6:01 pm
Felicidades Iria y gracias a la generosidad de Patricia
Comment por aldán — February 26, 2006 @ 2:58 am
No pasa desapercibido tu esfuerzo por rescatar a Persiles y Segismunda. Supongo que el autor te lo habría agradecido, dado que era su obra favorita.
Comment por Iria — February 26, 2006 @ 1:14 pm
Uno más, un poco extenso quizás:
“Salí de la ciudad, ribera abajo, al encuentro solitario del barco que aguardaba, sin saber cuándo vendría. Llegué hasta el muelle viejo, esa construcción inexplicable, puesto que la ciudad y su puerto siempre estuvieron donde están, un cuarto de legua arriba.
Entreverada entre sus palos, se manea la porción de agua del río que entre ellos recae.
Con su pequeña ola y sus remolinos sin salida, iba y venía, con precisión, un mono muerto, todavía completo y no descompuesto. El agua, ante el bosque, fue siempre una invitación al viaje, que él no hizo hasta no ser mono, sino cadáver de mono. El agua quería llevárselo y lo llevaba, pero se le enredó entre los palos del muelle decrépito y ahí estaba él, por irse y no, y ahí estábamos.
Ahí estábamos, por irnos y no.”
(de: Zama, de Antonio Di Benedetto)
En realidad, esta novela no es para leer sólo el inicio, es para leerle toda, una y otra vez.
Saludos.
Comment por bardamu — February 27, 2006 @ 2:19 pm
Sí, Bardamu, por aquí somos lectores de todas las páginas de las novelas, en orden o en desorden.
Pero, los lectores de inicios también tienen derecho a su probadita de placer.
Comment por Iria — February 27, 2006 @ 2:32 pm
¿y ahora que pasa, eh?
anthony burguess con su naranja mecanica
muy buena todas las elecciones, sobre todo 100 años de soledad, ambos comienzos de rayuela, y lolita…
fueron mis preferidas de la lista
me alegra tambien darme cuenta de que lei casi todos los libros que pusieron. satisfaccion personal nomás
pondría tambien el inicio de “yo el supremo” de roa bastos
pero no se si es taaan bueno… tiro la idea solamente
Comment por awfgner — March 19, 2007 @ 4:50 am
Tenía que aparecer por aquí, Yo, el Supremo, precisamente en estos días en los cuales el apodo pareciera quedar justificado, por los buenos muchachos que no le contestan al Dios Padre Todopoderoso. ¿La casualidad será profética?
Comment por Iria — March 20, 2007 @ 10:48 pm
Hace un año de esta lista! ¿Se han juntado 100?
Añado dos de Cortázar, de Los Premios:
“La marquesa salió a las cinco -pensó Carlos López-.”
Flaubert alguna vez dijo que sería absurdo comenzar uana novela con dicha frase; Cortázar lo hizo casi 70 años.
Y yo agregaría el comienzo del Tablero, de Rayuela, que tiene mucho de inicio y de iniciático:
“A su manera este libro es muchos libros pero sobre todo es dos libros.”
Y uno más de Benjamín Valdivia en “Veleidades de Numa Fernández al caer la tarde”:
” ‘En un lugar de la Mancha’ y no pudo más: cerró la gruesa portada del famoso libro del cual, como todos los que han pasado por las escuelas, tenía más noticias que conocimiento.
Comment por Palizada — April 9, 2007 @ 7:37 pm
otros más (y perdona, Iria, si me extiendo):
“Me da igual.
Eso me va a pasar un día. Más pronto o más tarde, de la misma manera o de otra, acaso más dolorosa. Poco importa.” JUAN VICENTE MELO, LA OBEDIENCIA NOCTURNA
Es difícil y obsceno soslayar la mirada de un hombre que se desangra hasta morir, pero más difícil aún es sostenerla e intentar zambullirse en el torbellino de pasiones confusas y secretos póstumos que se agolpa en sus retinas. JUAN MANUEL DE PRADA, LA TEMPESTAD
Alguien había escrito con lápiz labial morado el verbo DESTRUIR en la primera hoja de su cuaderno de notas.-EMILIANO GONZÁLEZ, NEÓN CITY BLUES
Nunca tuve suerte con las mujeres, soporto con resignación una penosa joroba, todos mis familiares más cercanos han muerto, soy un pobre solitario que trabaja en una oficina pavorosa. Por lo demás, soy feliz.
ENRIQUE VILA-MATAS, BARTLEBY Y COMPAÑÍA
Revisando un cuaderno de ejercicios, cierto profesor de Antonio encontró algunas indicaciones sobre la forma correcta de enterrar a un niño.
MARIO BELLATIN, EFECTO INVERNADERO
[no es una novela pero es un comienzo que no puede faltar]:
La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, …etc, etc,… de Borges -ahora no tengo el texto a la mano.
Comment por Palizada — April 9, 2007 @ 8:07 pm
algunas novelas que aquí menciono no son precisamente las mejores; pero considero que sus frases iniciales bien cabrían entre los 100.
Añado un último, que estoy leyendo justo ahora y es realmente fantástico (el libro entero).
Voy a abdicar, voy a privarme de todos mis recuerdos, de todas mis imágenes, y a tirarme en la cama y a no pensar más nunca. Olvido desde ahora la literatura: ¿esto que cargo entre las manos es un libro o un ticket de retorno? ALAIN SUMMERS, LA LUZ Y LA PROPAGACIÓN
Comment por Palizada — April 10, 2007 @ 6:04 am
No llegamos a las 100, creo que llegamos a un poco más de 50 (es una desventaja del formato, una vez que la nota deja de aparecer en la página inicial se cae el impulso; aunque a veces alguien como tú lo revive). Quizás nuevos lectores se animen ahora a mandar su inicio favorito y podamos publicar una segunda tanda. Habrá que consultar a la editora.
Comment por Iria — April 10, 2007 @ 9:52 pm