F.
“Tengo para mí que comprender es una forma de felicidad. Y soy más feliz cuando se presentan algunas “dificultades”. Prefiero la “erótica” del saber, a una desnudez explícita. Claro que entiendo que soy un mal ciudadano de mi tiempo. No me gustan las hamburguesas y me fastidia comer en los cines.”
Carta de Relación
I Uno al que le deshice mi nombre sino por amor tal vez por el pudor inmenso sembrado desde esos tus ojos donde perderse es la más tenue aventura quiso otorgarte una ofrenda que la pobreza desmentía Otro al que le borré mi rostro intentó esconderse en tus sábanas arder sus fiebres en tu vientre y rescatarte del sueño en la mañana Alguno intacto de ti deshecho en imágenes imposibles se delató sin esperanza tejiendo redes en el desierto anticipando la partida a la llegada extrañándote antes de encontrarte II Cesó este mundo desgranando en el instante de un mes séptimo o noveno la grieta el trozo de piel que era yo Entonces te llamabas noche y día despuntabas cada hora con tu risa Eras rabia y caricia encendida o abandonada nunca te sabía te atrevías a la herida eras bruja, eras hada siendo todo e inmensa eras nada Dejaste cada día tu misterio poco a poco te fundías poco a poco eras mi forma te desvanecías te alejaste lentamente decidida a veces retornabas a verdades agotadas a veces iluminabas un instante yo te sorprendía grieta quería demorarme y mirarte absorto pero ese trozo de memoria era frágil Tú estabas inmensamente perdida y contigo el mundo desaparecía. III Hoy mido tu distancia entiendo la tristeza de entenderte te pierdo manso y tú me pierdes Apagado el asombro la aventura de rozarte se desvanece en el país del recuerdo







