Sonrisas verticales
“Estaba sentado en la poceta, leyendo el periódico de la mañana, cuando vi: Éxito sueco en Cannes.”
Ingmar Bergman
Era Sonrisas de una noche de verano. Una comedia romántica que me cuesta un poco asociar con el Bergman de El manantial de la doncella o El séptimo sello. Diálogos ingeniosos, una producción cuidadosa de la escenografía y los detalles, y una muy buena actuación de Eva Dahlbeck como Desiree Armfeldt. No mucho más.
Cuando buscaba la imagen para esta nota también me divertí con algunas reseñas del DVD hechas por comentaristas estadounidenses. Todos sorprendidos, y algunos escandalizados, de que una película con tanto sexo se hubiese rodado en los años ´50.
¿Sexo? Desde el punto de vista de los puritanos, seguro.
Desde mi punto de vista, la única escena con un toque sexual es cuando la joven y virgen esposa del abogado Egerman ríe y abraza a la criada Petra, ambas completamente vestidas, al menos al momento en que las vemos desaparecer debajo de las sábanas.







